Josep Arqués

Josep perdió ambos brazos en un accidente a los 13 años. Hoy es una persona adulta, con una trayectoria profesional como médico especialista en salud pública, y que vive plenamente integrado en la sociedad. Josep es un ejemplo de superación para otras personas en una situación similar. A lo largo de estos años la constante evolución tecnológica le ha permitido mejorar progresivamente su calidad de vida, como nos muestra en las imágenes siguientes, en las que, con la ayuda de sus prótesis mioeléctricas, realiza actividades comunes como escribir, montar en bicicleta o conducir su propio vehículo.

 

Para mí, Grau Soler representa mucho más que una ortopedia. Es un centro altamente especializado, que no se limita a aportar una gran profesionalidad en la elaboración de unas excelentes prótesis y en su mantenimiento, sino que proporciona otros valores intangibles, pero no menos importantes, que tienen que ver con la enorme dedicación, la exquisitez de trato, la empatía hacia los pacientes y una verdadera vocación de servicio, que muchas veces va más allá de lo esperable, y como si de un servicio hospitalario de urgencias se tratara, atiende y resuelve una eventual situación inesperada en la prótesis que paraliza súbitamente la actividad cotidiana del paciente. Doy fe de ello.

En estos más de 40 años de relación personal con Grau Soler he podido ser testigo de tres relevos generacionales en la Dirección, y ya se atisba el que dentro de unos años pueda ser el cuarto, y desde mi posición privilegiada de observador en el tiempo, he podido constatar como generación tras generación, al margen de la natural y evolutiva mejora tecnológica, se mantiene y potencia una enorme calidad humana de todo el equipo de profesionales hacia nosotros, sus pacientes.

Desde mi punto de vista, superar de manera adecuada cualquier revés importante en la vida requiere varios elementos fundamentales, entre ellos la perseverancia personal, un incondicional apoyo familiar y cuando es preciso, un adecuado soporte técnico.
En mi caso se han cumplido todas esas premisas. Es de justicia reconocer que, sin Grau Soler, que durante todos estos años ha estado ahí, permitiéndome mantener un gran funcionalismo protésico sustitutivo del anatómico perdido, mi vida hubiera sido radicalmente distinta.

Por todo ello, mil gracias.

Josep Arqués nos demuestra su gran perseverancia personal disfrutando de un paseo en bici.
Josep Arqués nos demuestra su gran perseverancia personal disfrutando de un paseo en bici.
Josep Arqués conduciendo su propio vehículo.
Josep Arqués conduciendo su propio vehículo.
Con la ayuda de sus prótesis mioeléctricas, Josep Arqués, realiza actividades comunes como escribir en el ordenador.
Con la ayuda de sus prótesis mioeléctricas, Josep Arqués, realiza actividades comunes como escribir en el ordenador.
Josep Arqués, 40 años de relación personal con Grau Soler, toda una vida juntos.
40 años de relación personal con Grau Soler, toda una vida juntos.